Cada día, cada instante, te conozco y me enamoro.
Llueve sangre, llueve fuego, mediante mi enorme cielo.
Tu mirada, mi mirada, se encuentran cada invierno.
Estas lejos, no te encuentro, pero el tiempo me desespero.
Solo te espero, con un beso, en acaricia de tu pelo.
No me esperes, solo piensa, que en esto hay un amor Eterno.
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